La sensación generalizada entre la gran mayoría de británicos que elegirán este jueves un nuevo Parlamento es que la nación está en decadencia, luego de 14 años de gobiernos conservadores. 

En vez de ser más grande como prometieron los “tories” para convencerlos de que votaran el Brexit (la salida de la Unión Europea) el país que no hace tanto tiempo fue el mayor imperio sobre la Tierra parece que ha encogido, que ha perdido relevancia en la esfera internacional y también en la nacional, con cada vez más norirlandeses y escoceses deseando romper la unión con Inglaterra y deseando amarrar sus destinos al de la Unión Europea, de la que se divorció a bombo y platillo el primer minuto del 1 de enero de 2021.

Con esto en mente, los británicos acuden este jueves a las elecciones para renovar el Parlamento, del que saldrá el nuevo gobierno y el futuro “premier”, y todo apunta a que va a ser un derrota histórica para el Partido Conservador, que mandará a su casa al primer ministro Rishi Sunak, y una victoria histórica para el líder del Partido Laborista, Keir Starmer, quien debe estar ya haciendo las maletas para irse a vivir al número 10 de Downing Street.

Victoria arrolladora laborista: sondeos

La última encuesta de intención de voto elaborada por la firma YouGov y difundida la víspera de las elecciones generales del Reino Unido da al Partido Laborista una victoria aplastante, con más de 300 diputados de distancia sobre los conservadores.