Dos sujetos fueron detenidos por la Fiscalía General del Estado, tras encontrarlos como responsables del delito de explotación laboral, luego de tener elementos en el que se demuestra que captaba a diferentes sujetos para obligar a trabajar en el cultivo de enervantes dentro del municipio de Guerrero.

La Unidad de Investigación de Violaciones a Derechos Humanos y Tortura ha registrado un importante avance en las indagatorias contra un grupo delictivo dedicado a captar personas para obligarlas a realizar trabajos forzados en campamentos de cultivo de enervantes en la Sierra Tarahumara. Este avance incluye la vinculación a proceso de dos presuntos implicados, Alfredo B. E., alias «El Comandante», y Manuel de Jesús R. M., alias «El Águila Dos».

Las investigaciones comenzaron en febrero de 2022, cuando una de las víctimas logró escapar y buscar ayuda en la ciudad de Chihuahua. Esta persona relató que había sido atraída con la promesa de trabajo legítimo, solo para ser llevada a un campamento donde fue obligada a trabajar en condiciones inhumanas.

Después de meses de trabajo de campo, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones, adscritos a la Fiscalía de Derechos Humanos, lograron ubicar y detener a Alfredo B. E. en el municipio de Guachochi. Posteriormente, el operativo se trasladó a la ciudad de Delicias, donde se ejecutó la orden de aprehensión contra Manuel de Jesús R. M.

Ambos imputados fueron trasladados al municipio de Guerrero, quedando a disposición de la autoridad judicial por el delito de trata de personas con penalidad agravada en la modalidad de trabajos forzados. El juez dictó auto de vinculación a proceso con medida cautelar de prisión preventiva mientras dure su juicio.

Según la Fiscalía General del Estado, Alfredo B. E., alias «El Comandante», se encargaba de vigilar a las víctimas y de imponer castigos inhumanos a aquellos que no cumplían con el trabajo forzado, mientras que Manuel de Jesús R. M., alias «El Águila Dos», es responsable de manejar el campamento y desempeñar varias funciones dentro del mismo.

Las víctimas eran engañadas con promesas de pago de entre 200 y 300 pesos por colocar postes en Yoquivo, municipio de Ocampo. Sin embargo, eran llevadas al Lago de las Garzas en Guachochi, donde les quitaban sus pertenencias y las obligaban a trabajar 12 horas diarias.

Solo se les alimentaba una vez al día con maseca y frijoles. Además, eran custodiadas incluso para ir al baño y se les prohibía bañarse o cambiarse de ropa, si no cumplían con el trabajo, eran torturadas, dejándolas amarradas a pinos sin ropa bajo el sol.

Las pruebas presentadas ante el Tribunal de Control del municipio de Guerrero incluyen testimonios y documentos que corroboran las acusaciones. Estas evidencias fueron cruciales para la vinculación a proceso de los imputados.

En relación con este caso, la Fiscalía de Derechos Humanos ya había llevado ante la justicia a Henri Jovany V. B., alias «El Chiapas», y a Domingo V. B., alias «El Mingo», quienes están vinculados a proceso y presos desde 2023 por su participación en los mismos hechos.