La ahora tormenta tropical Beryl se ha cobrado este lunes al menos cuatro víctimas mortales en el área de Houston, Texas, ha dejado sin electricidad a más de 2.5 millones de clientes en el estado y obligado a la cancelación de cientos de vuelos.

Según informó en redes sociales el alguacil del condado de Harris, Ed González, dos de las personas fallecidas fueron aplastadas tras caer un árbol en sus respectivas viviendas como resultado de los fuertes vientos.

El alguacil señaló que una mujer de 74 años pereció en su dormitorio luego de que un árbol cayera y atravesara el tejado de su casa. Momentos antes, González reportó el deceso de un padre de familia de 53 años.

«Estaba sentado en casa con su familia, resistiendo la tormenta. Un roble cayó sobre el techo y golpeó las vigas, la estructura cayó sobre el hombre. Esposa e hijos ilesos», explicó el alguacil en la red social X.

Impactó como huracán 1

Beryl, que en la madrugada de este lunes tocó tierra en la localidad tejana de Matagorda como un ciclón de categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, descarga potentes lluvias en el sureste del estado, donde además se registran fuertes vientos.

De acuerdo con la web especializada PowerOutage, hacia el mediodía de hoy más de 2.5 millones de viviendas y oficinas se hallaban sin energía a causa del que es el primer huracán que toca suelo estadounidense en la actual temporada en el Atlántico.

Sobre el mediodía de hoy, el 70% de los vuelos de los aeropuertos internacionales George Bush y William P. Hobby, ambos en Houston (la cuarta ciudad más poblada de EU), se hallaban cancelados.

En el primero, de categoría internacional, se registraron vientos sostenidos de 95 kilómetros por hora y una ráfaga de 132 kilómetros por hora, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés).

Temporada peligrosa

El Servicio Nacional de Meteorología de EU emitió una alerta de marejada ciclónica en Galveston y Houston a causa de Beryl, que se formó como tormenta tropical el pasado 29 de junio y al día siguiente se fortaleció hasta convertirse en un huracán.