AMLO niega injerencia en elección en la Suprema Corte, pero acusa lanzada contra Yasmín Esquivel

Aunque prometió reconocer a quien sea elegido presidente de la Suprema Corte, AMLO adelantó que el próximo Gobierno deberá reformar el Poder Judicial

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) negó cualquier tipo de injerencia de su parte en la elección del nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia. Aprovechando su primera mañanera de 2023 para acusar una lanzada contra la ministra Yasmín Esquivel, adelantó que corresponderá a su sucesor llevar a cabo una reforma al Poder Judicial.

“No tengo ahí ninguna injerencia de ningún tipo. Si yo fuese como piensan mis adversarios, pues quedarían quien el Presidente decidiera, pero no es así. No somos iguales, no se puede gobernar México sin autoridad moral. Si yo quisiera que quedara un ministro, una ministra, pues a ver, como era antes, en lo oscurito”, dijo en su conferencia matutina.

Esto de cara a la primera sesión solemne de la Suprema Corte de 2023, donde los ministros elegirán entre Esquivel, Norma Piña, Javier Laynez, Alberto Pérez Dayán y Alfredo Gutiérrez Ortíz-Mena. Este último siendo identificado como “el ministro más rico” tras ser titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT) con Felipe Calderón.

Así recalcó que “nosotros no tenemos mayoría ni siquiera aspiramos a eso, a tener dominio de otro poder porque somos demócratas y queremos que haya un verdadero estado de derecho, no como sucedía antes”. Así como criticó la polémica en torno a Yasmín Esquivel por su supuesto plagio, pues el sector opositor la catalogó como “la designada” por él.

“Pobre abogada Yasmín, toda una guerra de potentados, medios de información, columnistas, intelectuales del régimen vendidos y alquilados, pero una lanzada en contra de la señora”, lamentó López Obrador. A la vez que insistió en que los representantes del “antiguo régimen” buscan que “el ministro más rico” presida la Suprema Corte.

Sin embargo, planteó que “hay que esperar lo que decidan libremente los ministros y también, institucionalmente, porque ni modo que vamos a declararle la guerra al Poder Judicial, el que quede será reconocido porque somos autónomos, somos independientes y tiene que haber colaboración porque, por encima de todo, está el pueblo de México”.

AMLO niega injerencia en elección en la Suprema Corte, pero acusa lanzada contra Yasmín Esquivel
PRÓXIMO GOBIERNO DEBERÁ REFORMAR EL PODER JUDICIAL
Sobre la posibilidad de una modificar al Poder Judicial, el primer mandatario señaló que “ya les expliqué de que nosotros no tenemos posibilidad, ni siquiera nos importa. Va a ser tarea, eso sí, de los que vengan, van a tener que reformar el Poder Judicial, que está muy mal. Ahora se avanzó algo, pero faltan convicciones, faltan ideales, faltan principios”.

En ese sentido, reclamó que, “yo podría decir, con todo respeto y también con honrosas excepciones, que el Poder Judicial está secuestrado como estaba secuestrado el Poder Ejecutivo. Entonces, va a ser labor hacia adelante liberar el Poder Judicial. Que jueces, que magistrados, que ministros internalicen lo que es la justicia”.

Esto al recordar que, al inicio de su administración, rechazó la propuesta de llevar a cabo una reforma al Poder Judicial como lo hiciera Ernesto Zedillo en su sexenio para sustituir a los ministros de la Suprema Corte. Esto al considerar que simplemente modificar la integración del Pleno del máximo tribunal no arregla el problema que inicia desde los los primeros niveles.

“Desde los jueces, no todos, pero hay una concepción conservadora que están siempre a favor del cliente, no a favor del pueblo, no a favor del ciudadano, mucho menos a favor del ciudadano. ¿Cómo hacerle? Ni modo que se les despida a todos, pero aún en ese caso, que sería un acto autoritario, ¿con quién se sustituye?”, ponderó López Obrador.

Así mencionó su estrategia de haber propuesto ternas para que llegara a la Suprema Corte “cuatro que defiendan el proyecto de transformación, que no pertenezcan al viejo régimen. ¿Qué creen que nos pasó? Que de los cuatro que propuse, dos nos dieron la espalda. No al Presidente, al proyecto”.

Esto siendo que, en meses pasados durante la discusión de prisión preventiva oficiosa para delitos fiscales, López Obrador dijo haberse arrepentido de proponer a Esquivel, Loretta Ortíz, Margarita Ríos-Farjat y José González Alcántara-Carrancá. Si bien reconoció a Esquivel y Ortiz por votar contra eliminar la medida pues no actuaron como “empleadas” de los potentados.